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VII Carrera Paracuellos de Jarama

VII Carrera Paracuellos de Jarama

Posted by Antonio on 2 December 2012 | Comments

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carrera paracuellosMañana muy fría y algo desapacible para la práctica del atletismo hasta que llegamos al inicio y nos sentimos arropados por cientos de corredores calentando. Entonces es cuando sientes que el deporte nos une y que una carrera tan complicada como Paracuellos desafía nuestro espíritu de superación.

No es una carrera para hacer marca. No tiene apenas llanos y la mayoría del recorrido es en subida. No tiene vistas de paisajes espectaculares. Suele hacer frio por la fecha en la que se celebra. Sabes que vas a sufrir. Y sin embargo todos estamos allí año tras año, es una prueba marcada en nuestro calendario, una cita imperdonable. ¿Por qué?, porque vivo aquí, porque entreno la San Silvestre, porque hago deporte...está bien, pero la respuesta de todo corredor que se vanaglorie de serlo debería ser, porque cuanto más difícil más me gusta, porque cuanto mayor es el reto mayor es el logro cuando se supera. Por ese motivo correr es algo más.

Después de calentar por los alrededores, con el vaho al respirar, nos fuimos poco a poco situando en la salida organizada afortunadamente por tiempos, que poco cuesta. Salimos. Aun así como siempre hay algunos se meten por debajo de su tiempo y hay que esquivarlos. bikilaPuede que al principio se pecase de conservador pero conociéndose el recorrido hay que pensar a largo plazo.

Pequeño repecho que fuerza la respiración al final del primer kilómetro. El resto de momento llano y tranquilo. Llega la gran cuesta abajo sobre el kilómetro tres, hay algunos que se flipan bajando deprisa y después les ves que se quedan más adelante. Por eso mismo, es importante no variar el ritmo sea como sea. Si se es conservador en el llano o en cuestas favorables es precisamente para seguir igual cuando vienen malas o muy malas.

La primera vino pasado el cuatro, previo a un tramo irregular de continuo sube y baja. Una subida de unos trescientos o cuatrocientos metros bastante fuerte (de la muerte, la llaman algunos cuando entrenamos). Se solventa sin problemas, adelantando incluso, arriba está el premio, cuesta abajo para recuperar con el paso intermedio y el avituallamiento. Así hasta el seis. Entonces comienza la carrera de verdad.

Llega todo un kilómetro, no se si algo más incluso. Empiezas suave, en mi caso pasando por delante de casa, donde están la mayoría de amigos y vecinos animando y donde te dan unas ganas enormes de parar. Sigues y se empieza a complicar. Tienes un tramo de medio kilómetro donde va continuamente subiendo y cuando crees que ha acabado, haces un giro a izquierdas y te queda un repecho parecido al del cuatro bikilapero más corto. Eso si, cuando lo superas ves el cielo abierto, dios, ha pasado lo peor, si pero no has acabado.

Tramo llano, creo que solo hay dos en todo el circuito y si los juntas no sé si llega al kilómetro. Paso por el ocho. Respiras un poco pero esto no se acaba aquí. El ánimo consiste en pensar que quedan menos de diez minutos. Tramo de sube y baja cortos pero intensos, paso por el nueve en plena subida pronunciada. Se ve la meta dentro del polideportivo. Ahora si ya no hay más cuestas salvo un pequeño giro de ciento ochenta grados que fastidia un poco. Entras a la pista de atletismo, un gustazo correr sobre el suelo de tartán blandito, aumentas un poco el ritmo porque ves el arco, parece poco pero es casi una vuelta de cuatrocientos metros, por fin, la llegada.

Me acordé de una medio promesa que hice así en broma, así que salí de la pista y me volví al kilómetro nueve, la idea era acompañar (dándole de collejas) a un vecino que participaba. Cuál fue mi sorpresa cuando me le encuentro que se pensaba parar y seguir andando. Le metí un empujón por la espalda que rápido se puso en marcha, seguido de un medio grito ¿Te vas a parar ahora?, no tuvo ni fuerzas para mandarme a la mierda. Un, venga, ya no queda nada, ánimo, y así hasta que le dejé a la entrada de la pista. Si no recuerdo mal consiguió su mejor tiempo en cincuenta y tres.

Todos lo pasamos mal y nos exigió dar lo mejor. El compañero con el que salí del cajón, en su primera participación, con el que marqué el tiempazo en el diez mil de los bomberos, se vino abajo en la subida principal y entró casi en el mismo tiempo que mi cuñado, el cual bajó su tiempo fijándolo en cuarenta y cuatro. Por mi parte me mantuve en la media, si bien es verdad que perdí un poco respecto al año pasado, dejando el crono en 0:42:26 quedando en la posición 94 de unos mil participantes aproximadamente.

Sin duda fue el mejor entrenamiento para el final de año.